Blog Poolmania.es Volver


¿De qué están hechas las bolas de billar?

Por David Muñoz

Siempre dispuestas a aguantar nuestros golpes, a bailar en el tapete, a rebotar en las bandas y a terminar en las troneras. Así transcurre la vida de una bola de billar, cuyo destino siempre está en nuestras manos... y en nuestros tacos. Estas esferas tan perfectas y resistentes que nunca se cansan de rodar son las protagonistas del artículo de hoy, porque todo billarista debería saber de qué están hechas las bolas de billar.

Bolas de billar

Las primeras bolas de billar fueron de marfil. Con un colmillo de elefante se podían fabricar tan sólo tres o cuatro bolas en un largo proceso, por lo que acababan siendo muy costosas. El elevado precio unido a la fragilidad y poca homogeneidad de las bolas hechas de esa forma obligó a buscar otro material más asequible.

Un inventor estadounidense, John Hyatt, encontró en 1860 un gran sustituto del marfil: la nitrocelulosa. Mezclándola con alcohol se conseguía un material plástico con el que fabricar bolas mucho más baratas. El problema era que ese material era como la pólvora y un golpeo fuerte podía hacerla explotar.

Medio siglo más tarde, el químico Leo Baekeland inventó la baquelita, el tipo de resina fenólica con la que se fabrican la mayoría de bolas de billar hoy día (aunque también se utilizan  por sus grandes ventajas: es muy resistente al calor, es más barata y permite obtener bolas perfectamente esféricas, muy resistentes a los impactos y menos sucias.

Bille-Ouberte  

La marca belga Aramith es la referencia en el mercado de bolas de billar. Ya sea Pool, Snooker o Carambola, en la mayoría de torneos oficiales se utilizan sus bolas de alta calidad, también hechas de resina fenólica. Si nunca has visto una bola de billar por dentro, quizás te sorprenda ver que son completamente macizas y que en el caso de Saluc (Aramith), los colores y los números no son solo superficiales sino que están incrustados en toda la bola.

Hay quien las trata mejor y quien las trata peor. Algunos las limpian siempre después de jugar y otros no lo han hecho ni una vez desde que las compraron. Pero ellas, descoloridas o no, siempre obedecen a las órdenes que les transmiten nuestros golpeos. Siempre ruedan, siempre rebotan y siempre acaban en las troneras, aunque rápidamente vuelven a salir de ellas para volver a su refugio: la caja o el triángulo.

Así es la anatomía de una bola de billar.


Comentarios recientes

Anónimo Lunes, 13 de Noviembre de 2017

caca dura muy dura

Anónimo Domingo, 05 de Marzo de 2017

El único secreto era que el líquido que se fabrican es la leche ya que contiene un gran vonsentrado de lactosa reviste te al golpe y no cristalizan

Anónimo Miércoles, 26 de Octubre de 2016

Puedo hacer mis propias bolas con resina???

Anónimo Miércoles, 22 de Junio de 2016

grasias todo un plaser

Anónimo Viernes, 29 de Abril de 2016

s
muy buena la explicación ..soy jugador de billar y quiero saber co.o puedo limpiar lasbolas para un mejor rodammiento

Anónimo Miércoles, 10 de Junio de 2015

Como lo dice aquel video, la bola que se cortó era de plástico, típica bola china!
La ventaja es que son baratas, la gran desventaja es que sufren de un deterioro rápido y no responden de la misma manera a golpes idénticos.
Y el gran arte de un jugador es poder reproducir golpes idénticos de calidad en situaciones mas o menos idénticas.
Otra desventaja, el plástico teniendo mas porosidad desgasta de forma acelerada el paño. Lo cual compromete igualmente la regularidad de rendimiento de un juego.
Jorge

Tu comentario

Comentar